La viscosuplementación consiste en aplicar ácido hialurónico dentro de una articulación. Esta sustancia está presente naturalmente en el líquido sinovial y participa en la lubricación y amortiguación articular. Se utiliza principalmente en la rodilla, aunque también puede aplicarse en otras articulaciones, como hombro, cadera y tobillo, según el diagnóstico, la valoración médica y las indicaciones del producto.
Puede considerarse en adultos con dolor y limitación para sus actividades cotidianas o deportivas que persisten a pesar del ejercicio terapéutico, la rehabilitación y otras medidas de tratamiento. La indicación es individualizada, ya que la evidencia y los posibles beneficios varían según la articulación y la patología tratada, y no todas las personas obtienen mejoría.
Se realiza mediante una infiltración intraarticular, en condiciones de asepsia, y puede utilizarse guía ecográfica para visualizar la articulación y orientar la aplicación. El número de sesiones depende del producto y del caso clínico. En Medicina Muscular, se integra a un abordaje personalizado junto con rehabilitación y ejercicio progresivo, con el objetivo de mejorar la función y la calidad de vida.
